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Provincia. Solemne Procesión en silencio de la Hermandad de la Vera-cruz de Alcalá del Río


Antonio Rendón. El pasado sábado, día 11 de mayo, pasada la una de la madrugada, tuvo lugar la solemne procesión de bajada centenaria del Stmo. Cristo de la Vera-cruz y Mª Stma de las Angustias coronada de la ribereña localidad sevillana de Alcalá del Río, enclavada en un montículo a orilla del Guadalquivir. La procesión partió desde la Real Ermita de San Gregorio de Osset (donde tiene su sede canonica, las oraciones y cultos esta Antigua Real Hermandad de la Vera-cruz Ilipense), hasta la Santa Iglesia Parroquial de Sta. Mª de la Asunción de dicha villa y, con ella, se traslada a los titulares de la corporación Ilipense, donde se desarrollará la semana siguiente el quinario en honor al Crucificado, una preciosa obra (de escala menor al natural) atribuida al imaginero Roque Balduque (siglo XVI).

Un culto en un mes, el de mayo, en el que se conmemora la Invención de la Santa Cruz. El Santo Leño como símbolo de la Redención humana.

En la procesión, el casco antiguo queda a oscuras, totalmente. Las únicas luces fueron la de los centenares de hermanos que componen el largo cortejo del traslado. Desde la Cruz de guía hasta el Cristo todos fueron hombres con cirios verdes. Del Crucificado a la Virgen de las Angustias coronada (portentosa y bellísima imagen atribuida a Monte de Oca) la interminable fila la integran numerosas mujeres con velas blancas. También se incluye en el cortejo un relicario con el Lignum Crucis y otro con una reliquia de San Gregorio de Osset, patrón de la localidad.

Es digno de destacar la manera en que son portadas las imágenes. Al Cristo lo llevan tres hermanos en posición horizontal y sin ser alzado. La Virgen, en unas pequeñas andas, es trasladada casi a ras de suelo, a la misma altura de los devotos que portan, como si fuera una mujer más de las tantas que la preceden con sus luces.

El silencio sólo es interrumpido por el rachear de los pasos de los hermanos/as de la procesión.

Esta procesión, conocida popularmente como de “bajada”, es debido al desnivel orográfico, entre la Real Ermita de San Gregorio de Osset y la Sta. Iglesia Parroquial de Sta. Mª de la Asunción de la villa.

Fotos: Antonio Rendón Domínguez.










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