Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en Tiempo de Adviento
  • lunes, 28 de noviembre de 2022
  • faltan 125 días para el Domingo de Ramos

La historia de un barrio. Antonio Sánchez Carrasco


Nací en la calle Juan Talavera Heredia, mejor dicho, ahí llegué cuando me trajeron del Hospital García Morato y que nadie me enmiende la plana que así se llamaba cuando yo nací y me bauticé en él mismo. Y me trajeron de él en sus brazos dos muchachos que empezaban su vida en un barrio que en esa época era una verdadera alianza de civilizaciones. Allí convivían de muchas partes de España personas que habían ido llegando desde que se vendieron los primeros terrenos en los años 20 del siglo XX. Esos muchachos siguen siendo mis Padres, ahí es nada, el orgullo de un hijo que creció en el barrio donde se fueron a vivir tras casarse.

Mi Padre fue de aquellos vecinos que se apuntó y me apuntó, a la nómina de hermanos cuando a principios de los 80 su amigo Baldomero, que ya reside en la Velá de la gloria, le dijo que se apuntaran. Y allí iba yo con mi cirio primero y años más tarde con mi corneta, cuando aquella banda de renombre dejó el palio sin música porque la hora del contrato había pasado, dos calles antes de entrar y los niños del barrio ocupamos su lugar. Aquella Virgen hermosa que adornaba su paso con el dinero de los feriantes, que llegó a llenar sus jarras de margaritas. Que pueden ser unas flores humildes, pero más amor no podían llevar. Porque si algo une al barrio es Dolores, sin menospreciar a su Hijo que yo se de alguien que se declara atea y devota del Nazareno del Cerro, y doy fe de que sus motivos tiene. La Virgen es nexo de unión y seña de identidad de un barrio humilde que la quiere como una Madre. Y allá que salió a pasearse sin prisa. Y mis padres abrieron su balcón y su casa para verla pasar. Pasó por nuestra esquina ante la cara de ilusión de las dos personas que me trajeron a este mundo y a los que quiero como el Cerro quiere a su Virgen. Sin condiciones y sin contemplaciones, incondicionalmente y sin cesar. Un amor eterno. El de los padres a un hijo y viceversa. Y pasó su palio mientras mi Lola grababa sus vídeos, la mujer de mis sueños Dolores, de aquella que te hablaba el Martes Santo de 2010, el año que te vi entrar porque era mi último año de vecino. Pasó bajo an,ca mis padres y reunió a familia y amigos. Gracias Dolores, volveré a verte cada vez que vuelva a mi barrio, porque el que nace en el Cerro, no excluye otras zonas de Sevilla o del mundo, pero respira más claro cuando sube por Afán Ribera.

#LosLunesAlSol

Foto: Antonio Sánchez Carrasco.










Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.