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Provincia. Una mirada a la provincia: La hermandad de La Soledad de La Algaba


 Eduardo Fdez. López. Hoy nos vamos de nuevo a La Algaba, si en la anterior mirada les mostramos a la hermandad de la Vera Cruz, hoy lo hacemos con la hermandad del Cristo Yacente, Nuestra Señora de la Soledad y Resurrección Gloriosa que reside en el mismo templo de Nuestra Señora de las Nieves, recibiendo culto las imágenes titulares en una capilla propia.

En la hornacina central de esta capilla se encuentra la Virgen de la Soledad, a sus pies el Cristo Yacente, a un lado la imagen del Resucitado y al otro un Niño Jesús donado por los miembros de la Junta Juvenil de esta hermandad.

Esta hermandad fue fundada en la mencionada parroquia a principios del siglo XVI, sus primeros documentos que se conocen datan del año 1585 con motivo de un pleito judicial entre los curas de la parroquia y los hermanos, al haber trasladado las imágenes y enseres al convento franciscano de La Algaba para no tener que pagar los derechos parroquiales que le pertenecían.

 Por aquellos años la hermandad celebraba dos fiestas importantes, una el Viernes Santo en un Vía Crucis con un pequeño crucifijo y detrás la dolorosa en andas y otra el Domingo de Pentecostés, donde salía nuevamente la dolorosa en procesión.

Se desconoce como se resolvió el conflicto durante aquellos años, quedando las imágenes en el convento hasta 1856, año el que fueron de nuevo trasladadas a la parroquia.

En el presente año 2006, 150 años después de aquel traslado a la parroquia la hermandad ha celebrado diversos actos y cultos para conmemorar esta efemérides, culminando con la salida extraordinaria del pasado 4 de Noviembre.

Para esta ocasión procesionó la Soledad con su hijo muerto sobre su regazo, representando una iconografía inédita en la historia de esta hermandad.

 Ambas imágenes procesionaron sobre el paso de madera de caoba que tallara Manuel Guzmán Bejarano en el que procesiona el Cristo Yacente el Viernes Santo, iluminado en esta ocasión el conjunto por cuatro faroles cedidos por la hermandad de Jesús de Guillena.

El Cristo yacente es obra anónima del siglo XVII y tiene los brazos articulados para poder representar el descendimiento.

La Virgen de la Soledad también es anónima, realizada en el siglo XVI perteneciente a la escuela Sevillana, Francisco Buiza la restauró en 1972 tallándole nuevas manos.

Por último el Cristo Resucitado es una imagen de tamaño algo menor del natural, realizada en la primera mitad del siglo XVII perteneciente al circulo de Martínez Montañés.

Realiza Estación de Penitencia el Viernes Santo con el paso del Cristo Yacente y la dolorosa bajo palio, vistiendo sus hermanos nazarenos túnica y antifaz negro en los tramos de Cristo y túnica y capa blanca con antifaz negro en los de la Virgen.

La otra salida procesional de esta hermandad tiene lugar en la tarde del Domingo de Resurrección también con dos pasos, en este caso el Resucitado en el primero y la dolorosa sobre su paso pero sin el palio en el segundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

          

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotos: Eduardo Fdez. López, Antonio Rendón Domínguez y Manuel Pinto Montero 










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