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Provincia. Una mirada a la provincia. La pro-hermandad del Cristo del Buen Fin de Alcalá del Río


 Eduardo Fdez. López. Dentro de esta sección en la que cada día damos a conocer a las hermandades y cofradías de la provincia, esos tesoros olvidados como tantas veces hemos dicho, tienen cabida también las agrupaciones parroquiales o pro-hermandades que luchan cada día por conseguir el objetivo de convertirse algún día en hermandad de penitencia.

Ayer conocimos a La Borriquita de Las Cabezas y es el turno de la Pro-Hermandad del Santísimo Cristo del Buen Fin de la localidad ribereña de Alcalá del Río.

Esta corporación se funda en 1964, teniendo su sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de dicha localidad.

Llegó a procesionar durante algunos años el Martes Santo, entre 1965 y 1976, pero desgraciadamente entró en un periodo de decadencia por lo que no pudo continuar haciendo su estación de penitencia.

  

 Pero en la actualidad todo ha cambiado y un grupo de cofrades de la localidad se encuentran inmersos en el duro trabajo de poder revitalizar una hermandad, por lo que necesitan el apoyo del mayor número de alcalareños posibles para que su hermandad complete la rica Semana Santa de Alcalá del Río junto a las hermandades del Nazareno, Vera Cruz y Santo Entierro.

El Cristo del Buen Fin es una imagen del siglo XVI atribuida a Roque Balduque, representa al Señor crucificado muerto, con la caída de la cabeza sobre el hombro y la lanzada del costado, estando clavado a la cruz por tres clavos conservando una fuerte rigidez en los brazos y una profunda expresión de sufrimiento.

Esta imagen que hoy recibe culto en un retablo situado a los pies del templo, junto al coro y junto a dos esculturas de pequeño tamaño y de cierta antigüedad ya tuvo su hermandad propia, aunque sin reglas, en el siglo XVII.

Durante los últimos días esta corporación ha sido noticia al recibir como donación por parte de la hermandad sevillana del Cerro del Águila la antigua cruz del Cristo del Desamparo y Abandono, ya que la que poseía este crucificado ofrecía poco espacio de sujeción para la talla.

  

Para conocer más esta talla pueden ver las fotografías que ilustran este artículo que muestran al crucificado durante sus cultos y en su salida procesional del Martes Santo.

Fotos: Eduardo Fdez. López y Antonio Rendón Domínguez








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