Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en el mes del Rosario
  • sábado, 24 de octubre de 2020
  • faltan 155 días para el Domingo de Ramos

Estar a la altura. Alberto de Faría Serrano.


 Tratando de adivinar por qué la veleta  gira en el sentido contrario de las deseadas. Tratando de auspiciar qué hay mas allá de las decisiones del presente. Tratando de saber dónde está la endeble línea que separa el deseo de la realidad, la coyuntura de la estructura, uno puede llegar a pensar que en el conflicto del cableado catenario de la Avenida   (y de la Calle San Fernando también),  se ha adolecido de una parsimoniosa y asombrosa dejadez por parte y parte.

A escasos veinte días para el Domingo de Ramos, no hay margen de maniobra. Y aunque las hermandades han advertido de la situación en su momento, no es tampoco incierto que en la transformación del mes de abril y mayo pasados, se observó una total falta de planificación y observación por parte de las mismas y de las consecuencias que cofradieramente pudieran acarrear. Ahora viene el rechinar de dientes. La saeta desgarrada en el cielo. Patalear el zanco que no se va a venir abajo. Ni la falta de sensibilidad de nuestros rectores de la cosa pública puede justificar la tremenda falta de previsión en todo lo que mueve a este peliagudo asunto.

Ahora toca calibrar la altura de los cajillos. Estudiar las chicotás con las que hay que desfilar con el crucificado o la palmera a ras o fuera de su sitio natural. Improvisar. Dar pie al principio mas alejado de lo que es la priostía en suma; dejarlo todo atado o bien atado sin lugar a la sorpresa.  Nuestra historia y nuestra fiesta mayor no se caracterizaron nunca precisamente por ello. Siempre hemos estado a la altura  y ni tirios ni troyanos lo van a estar, como las mismas catenárias,  este año. Ya van dos.  

Foto: Francisco Santiago. 










Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.