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Provincia. Una mirada a la provincia. La Hermandad del Cristo de la Expiración de Casariche


 Eduardo Fdez. López. Casariche es uno de los últimos pueblos de la provincia de Sevilla, alejado de la capital por unos 120 kilómetros.

Su Semana Santa se concentra en sus días grandes, el Jueves Santo la abre la Hermandad del Cautivo y el Domingo de Resurrección la penitencia da paso a la gloria con la procesión de la Virgen de la Encarnación, patrona de esta localidad de la Sierra Sur sevillana.

La primera de las Hermandades que vamos a conocer en esta sección de las hermandades de la provincia será la del Cristo de la Expiración.

Su titulo completo es: Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, por lo que tiene tan solo un titular, un crucificado de tamaño natural que goza de una gran devoción en el pueblo, muy especialmente entre los jóvenes. Se recuerda con afecto la anécdota ocurrida los años 1983 y 1984, cuando el paso hizo su estación de penitencia sin parihuelas, debido a la gran cantidad de costaleros-cargadores que portaron la imagen, no llegando a posarse en el suelo durante las más de seis horas de recorrido procesional.

 El paso del tiempo provocó la necesidad de la restauración de la imagen, tarea que llevan a cabo los P.P. franciscanos del Convento de San Francisco de Estepa en 1984, quienes, además de sanear los distintos desperfectos proceden a la imposición de las tres potencias doradas, obra del orfebre sevillano Manuel de los Ríos.

Esta Hermandad tiene su origen en 1947, cuando un grupo de jóvenes obreros afiliados a las Juventudes Obreras de Acción Católica, a iniciativa del cura párroco de la iglesia parroquial de Casariche se crea la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración.

La intención fue la de reunir a los obreros de Casariche en torno a una Hermandad, la cual serviría como semillero de formación cristiana, siendo sus hermanos llamados a la práctica de la caridad y fraternidad cristianas en el amor a Cristo.

Uno de los primeros objetivos que se propuso alcanzar la joven Hermandad fue la de dotarse de imágenes titulares. Los difíciles años que corrían y la escasez de recursos de los hermanos no fue impedimento para que se pudiera reunir la suma necesaria para tal fin, procedente de los ingresos de la calera, las donaciones de benefactores y la recaudación obtenida en la barra montada en el salón que servía de reunión.

 Con estas cantidades, el cura párroco adquirió en Málaga la sagrada imagen titular de la Hermandad: un Cristo de tamaño natural tallado en Olot y veinte túnicas blancas, todo ello por el importe de 2.600 pesetas.

La primera estación de penitencia se realiza en la Semana Santa de 1948, el Viernes Santo, siendo acompañada el Santísimo Cristo por 20 hermanos y numerosísimos vecinos, los cuales, ante la imposibilidad de costear una banda de música, jaleaban con vítores al Crucificado.

Los penitentes vestían túnica blanca, a la que se le añadió más tarde la capa negra y el capillo blanco. La capa lleva en su parte delantera izquierda, sobre el corazón, el escudo de la Hermandad, formado por la Cruz de Jerusalén en rojo, enmarcada por una corona de espinas en oro.

Fotos: Manuel Pinto Montero










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