Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en el mes del Carmelo
  • jueves, 19 de julio de 2018
  • faltan 269 días para el Domingo de Ramos

Provincia. Una mirada a la provincia. La Hermandad del Cristo de San Pedro de Marchena


 Eduardo Fdez. López. La Archicofradía del Stmo. Sacramento y Real Hermandad del Stmo. Cristo de San Pedro y María Santísima de las Angustias, Ntra. Señora del Rosario y San Juan Evangelista de Marchena fue fundada en 1556.

Tuvo sus orígenes en una confraternidad de luz que daban culto a una imagen de Cristo crucificado, venerado en la iglesia del convento de San Pedro Mártir, de la Orden de Predicadores.

Al erigirse en hermandad penitencial, de luz y de sangre, comienza a procesionar en la Semana Santa de Marchena, primeramente a la una de la madrugada del Viernes Santo, para lo cual, los hermanos y cofrades tenían que congregarse en las dependencias conventuales desde las once de la noche del Jueves Santo. En Cabildo celebrado  el 8 de abril de 1584 se acuerda trasladar la Estación penitencial a la tarde del Viernes Santo para dirigirse a la Iglesia Mayor de Marchena y de aquí, al Convento de la Compañía de Jesús, para regresar nuevamente a su templo.

 Los hermanos de luz portaban durante la estación un hacha de cera de color leonado, es decir, amarillo oscuro, con las cinco llagas pintadas, como emblema de la cofradía. Por su parte, los hermanos de disciplina podían aplicarse la penitencia a su arbitrio, aunque siempre de forma comedida para no poner en peligro su integridad física y no quedar impedido para poder ganar de comer y sustentar su familia.

El Santísimo Cristo de San Pedro es una obra del siglo XVI que se encuadra en el mundo artístico que domina la última fase del gótico europeo, restaurada y ampliamente reformada en 1867, perdiendo la primitiva pátina.

Procesiona bajo un artístico dosel, elemento poco usual en las procesiones de Semana Santa, confeccionado en el último tercio del siglo XIX en terciopelo carmesí, con ricos bordados en oro, digno exponente de este arte en la decimonónica centuria.

El paso procesional fue realizado en 1941 de José Sanjuán, ampliado en 1967 por Antonio Díaz Fernández, año en el que se le incorporó cuatro capillas en las esquinas que contienen imágenes sedentes de los Evangelistas, realizadas por Manuel Domínguez. Pertenece al denominado estilo neobarroco sevillano, compuesto por canasto, de bombo recto, con cartelas, figurando en la delantera, dos ángeles llorones del siglo XVIII. En los respiraderos aparecen los escudos de la Hermandad, Orden de Predicadores, San Sebastián y el de los Ponce de León. Seis candelabros de guardabrisa iluminan la imagen del crucificado.

   

 La actual imagen de María Santísima de las Angustias, tallada en 1867, es obra de Gabriel de Astorga Miranda, imaginero y profesor de escultura de la escuela de Tres Nobles Artes de Sevilla. Responde al tipo de imágenes de candelero, donde aparecen las características propias que este escultor confiere a sus vírgenes.

En la Estación Penitencial, ininterrumpidamente desde 1985, va acompañada por una imagen anónima de San Juan Evangelista, ataviado con las prendas y colores clásicos conferidos al discípulo predilecto: túnica y mantolín en terciopelo verde y carmesí, respectivamente, ambas piezas bordadas en oro a finales del siglo XIX, atribuibles a las hermanas Antúnez, recogiendo grandes hojas de  cardos muy abultadas, rosas, pequeñas flores, hojillas y tallos que se entremezclan.

El palio fue realizado en plata por el orfebre José de Olavide a mediados del siglo XIX, constituye uno de los pocos palios rígidos de plata que se conservan, el resto de la orfebrería del paso de palio son piezas contemporáneas.

En el frontal del paso podemos ver un templete de metal repujado y plateado que cobija a una imagen en madera estofada y policromada y carnaduras en marfil, de la Virgen del Rosario, patrona de la localidad y titular de la hermandad, desde que en 1989 se produjo la Fusión canónica de ambas Hermandades, por cierto, erigidas en el mismo año de 1561.

La Virgen del Rosario, imagen de gran veneración en Marchena, procesiona cada año el primer domingo de octubre.

Fotos: Manuel Pinto Montero










Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.