Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en Tiempo Ordinario
  • domingo, 19 de febrero de 2017
  • faltan 49 días para el Domingo de Ramos

Provincia. Una mirada a la provincia. La Hermandad de la Esperanza de Carmona


 Eduardo Fdez. López. Hoy vamos a conocer más a fondo a la Hermandad de la Esperanza de Carmona, conocida también como la Hermandad de la Coronación por su popular misterio y titular cristífero.

Como es bien sabido, desde la Edad Media fue frecuente que cada gremio tuviese su propia hermandad. Pues bien, los laborantes de paños adoptaron como advocación a la Transfiguración del Señor.

Al parecer y según las escrituras en el momento de ocurrir la Transfiguración su vestimenta se volvió resplandeciente, motivo por el cual los tintoreros y los pañeros adoptaron con frecuencia esta intitulación.

Por tanto, como en otros lugares de la geografía española, el gremio de pañeros de Carmona adoptó esta intitulación de la Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo y de la Fe y Esperanza de Nuestra Señora, con sede canónica en la antigua iglesia parroquial de El Salvador.

 Los templos medievales dedicados a Cristo se llamaron de San Salvador, porque Salvador es el nombre por excelencia de Cristo. El Salvador, su festividad se celebra cuarenta días antes de la Exaltación de la Cruz, es decir, el seis de agosto, lo mismo que la Transfiguración.

Sin embargo, hay que decir que no se fundó inicialmente como gremial. De hecho, en las reglas aprobadas por el doctor Cervadilla el 15 de junio de 1566 no aparece ninguna referencia al gremio.

Pero, pocos años después, los laborantes de paños, sin modificar ni aprobar nuevas reglas, se fueron haciendo con el control absoluto de la corporación que terminó convirtiéndose de facto en gremial.

La imagen del Señor Coronado de Espinas es un gran exponente del barroco sevillano y se atribuye con fundamento a Pedro Roldán, en 1657. Se trata de una escultura realizada en madera tallada y policromada.

Recientemente ha sido restaurado en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, las principales alteraciones que presentaba la obra estaban producidas por el envejecimiento propio de los materiales constitutivos así como por las restauraciones de las que ha sido objeto.

 Con la intervención se consiguió, además de reforzar en la medida de lo posible el soporte, sacar a la luz la policromía original con todo su cromatismo original.

Durante el proceso de intervención se descubrió un documento en el interior de la talla que se había colocado en una restauración llevada a cabo en 1971. En el documento aparecen datos sobre la restauración y sobre algunos miembros de la Hermandad que había en ese momento.

La Virgen de la Esperanza es una dolorosa anónima de principios del siglo XVIII, restaurada por Antonio Eslava, quien le talló las manos, José Rodríguez Rivero-Carrera al igual que el Cristo en 1971 y por Fernando Fernández Goncer en la década de los 90.

La reina Fabiola de Bélgica fue nombrada en 1962 camarera honoraria de la Virgen.

 La imagen de San Juan Evangelista fue recuperada por la Hermandad en 1985, restaurándola ese año Fernando Fernández Goncer.

A mitad de los noventa, el Crucificado de la desaparecida hermandad sacramental del Salvador pasó a tutela de la Esperanza, que lo bautizó con el nombre de Cristo de los Desamparados. Esta imagen es anónima del siglo XVIII y restaurada por el mencionado Fernando Fernández Goncer en la década de los 90.

Esta imagen sale en Vía Crucis en Cuaresma sobre el antiguo paso del misterio de la Coronación.

La Hermandad realiza su estación de penitencia el Domingo de Ramos con dos pasos.

En el primer paso acompañan a Jesús las figuras de Poncio Pilatos, un romano, un sanedrita, salidas de la gubia de Antonio Eslava, habiendo sido restauradas por Fernando Fernández Goncer y Bernardina Rodríguez. El trono de Pilatos y los ángeles fueron remozados por Antonio Eslava en la década de los años 40 y recientemente por Fernando Fernández Goncer.

 La Hermandad estrenó en la Semana Santa del año 2000 la figura de un nuevo centurión romano, realizada por el imaginero local Miguel A. Valverde. Los cascos y las corazas de los romanos han sido confeccionadas en el taller de Manuel del los Ríos.

La nueva canastilla del paso, obra de Manuel Montañez, ha sido estrenada en la Semana Santa del año 2006, por lo que aún continúan las labores de carpintería, tallado y posterior dorado de toda la obra.

El llamador de alpaca, cincelado y dorado, se labró en los Talleres de Viuda de Villarreal.

El paso de la Virgen de la Esperanza lleva respiraderos cincelados en 1937 por Andrés Contreras, siendo restaurados en 1993 por el orfebre Antonio Pérez Barrio.

Estos respiraderos fueron adquiridos a la Hermandad de las Penas de San Vicente de Sevilla.

 El juego de varales fue labrado en el año 1972 en el taller de Hijos de Juan Fernández y remodelados en 1998 en el de Viuda de Villarreal. Por su parte, el juego de jarras, candelería y peana han sido confeccionadas en los talleres de Hijos de Juan Fernández.

Los candelabros de cola son del taller de Orfebrería de los Hermanos Marín, adquiridos en 1993, y el llamador procede de los talleres de Viuda de Villarreal.

El palio y las bambalinas están en proceso de bordado en los Talleres de Benítez y Roldán.

En la pasada Semana Santa de 2009 la Virgen estrenó la restauración de la antigua corona que se encontraba en un estado de deterioro considerable. Este trabajos se han realizado en los talleres de Vda de Villareal.

También estrenó un nuevo tocado donado por un grupo de devotos y un broche confeccionado por diferentes piezas que han sido regaladas por numerosas devotas de la Virgen.

Los nazarenos son blancos de capa con capuz morado y capirote corto al modo macareno en el Cristo y nazarenos con capuz verde en el palio.

Fotos: Eduardo Fdez. López







Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.