Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en el mes del Carmelo
  • jueves, 19 de julio de 2018
  • faltan 269 días para el Domingo de Ramos

Provincia. Una mirada a la provincia. La Hermandad de Los Salesianos de Morón de la Frontera


Eduardo Fdez. López. Hoy vamos a conocer a la última Hermandad que nos queda de Morón de la frontera, la Fervorosa Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Stma. de la Amargura y San Juan Bosco.

Esta Hermandad se funda en 1.944, por un grupo de Antiguos Alumnos Salesianos de esta localidad, animados por el Salesiano y Director del colegio D. Luis Hernández Ledesma, siendo su primer Hermano Mayor D. José Albarreal López, que a su vez era Presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos.

La asociación de Antiguos alumno, pensó en la forma de organizar una Hermandad, llevados por la idea de no perder la cohesión entre Antiguos Alumnos, sino que permanecieran más unidos. Además en la Asamblea de Antiguos Alumnos celebrada por aquellos años, se acordó que todas las Juntas de Antiguos Alumnos tuviese, una vocalía de Piedad.

Por ello, el primer objetivo de su fundación es que la Hermandad fuese Vocalía de Piedad de la Asociación de Antiguos Alumnos, y que pudiera agrupar además a toda la familia Salesiana: Cooperadores, Archicofradía de María Auxiliadora y todos los simpatizantes de esta Congregación.

 Según nos cuenta la web amiga Semana Santa de Morón, las razones de la advocación del Cristo de la Buena Muerte, se debe especialmente a la similitud con su homóloga sevillana fundada también por estudiantes. De ella no solo tomaron el nombre, sino todo lo referente a la organización, dotándola desde el primer momento del espíritu de seriedad y recogimiento.

Los salesianos tienen una gran devoción a esta advocación y todos los meses se hacía el Ejercicio de la Buena Muerte, que consiste en plegarias y súplicas para terminar celebrando la Eucaristía.

A partir de este momento se le denomina “Fervorosa Hermandad y Cofradía de nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte”.

El siguiente paso era el de conseguir una Imagen. La idea que ellos tenían era la de un crucificado, que fuera una síntesis del Cristo de la Buena Muerte y del Cristo del Amor de Sevilla.

La imagen le fue encargada a D. Rafael Barbero Medina al que conocía D. Luis Hernández Ledesma. Su costo fue de 6.000 pesetas y llegó a Morón el día 22 de Noviembre de 1.945.

 Su bendición se realizó el día 2 de diciembre de 1.945, actuando como padrinos a Dña. María Luisa Salas Caro. El Cristo sería llevado al presbiterio a hombros de los Antiguos Alumnos.

María Stma. de la Amargura también es obra de Rafael Barbero, tallada en 1948 aunque reformada por Manuel Pineda Calderón en 1959.

El Cristo de la Buena Muerte, desde un principio se concibió para que adoptase una posición inclinada, ya que la idea de los Antiguos Alumnos y de la Junta de Gobierno, era la de realizar un Vía Crucis, para reafirmar más ese espíritu de recogimiento y seriedad y que los mismos hermanos llevarán a su Cristo sobre sus hombros.

Antes de salir en procesión faltaba un requisito: el de las reglas. Las primeras fueron rechazadas, contenían mucha ideología Salesiana; teniéndolas que adoptar a la normativa del Palacio Arzobispal, aprobándose en 1.947.

Aunque las reglas se aprobaron en 1.947, sería el 16 de Abril de 1.946, el Martes Santo a las 21,15 horas, cuando hacía su primera salida procesional el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que fue llevado en Vía Crucis por los Antiguos Alumnos, por las calles cercanas al Colegio. El crucificado era llevado en andas, un simple tablero sostenido por dos barras horizontales y paralelas.

Con 82 votos a favor, 62 en contra y 1 en blanco, el 15 de enero de 2010 fue aprobada la propuesta presentada por la Junta de Gobierno para la que el Santísimo Cristo de la Buena Muerte realice su Estación de Penitencia en posición vertical y no tumbada como lo venía haciendo, la Junta de Gobierno inició entonces los pasos para poner en marcha este proyecto, que será realidad el Martes Santo del 2011.

Cada Martes Santo los hermanos nazarenos visten túnica blanca con capa y antifaz negros, botonadura y cíngulo del mismo color.

Fotos: José Antonio Pernía y Antonio Guillén H. / Semana Santa de Morón










Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.