Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en Tiempo Pascual
  • lunes, 24 de abril de 2017
  • faltan 335 días para el Domingo de Ramos

La Capilla del Cristo de los Desamparados


 Francisco Santiago. Muchas veces estamos tan cerca de las cosas que no hacemos por conocerlas, caso de muchos sevillanos que no conocen el Alcázar o no han subido al techo catedralicio.

A menor escala pero igualada en belleza, tenemos en el mismísimo centro de la ciudad una pequeña capilla que, por estar dentro de la propia Iglesia del Salvador, es muy poco conocida, entre otras cosas porque habitualmente está cerrada.

Desde la restauración de la ex parroquia del Divino Salvador, esta Capilla del Cristo de los Desamparados también es llamada oratorio de la Transfiguración y se puede contemplar al Santísimo por las mañanas, aunque sólo los viernes y gracias a la Hermandad de la Virgen del Prado, podemos conocer qué hay tras las puertas de cristal habitual cerradas.

El acceso a la Capilla se realiza desde la puerta que da a la Calle Córdoba, de acceso al patio de los Naranjos o por la puerta pequeña que da a la Plaza, junto al monumento a Martínez Montañés.

Esta Capilla data de 1756, siendo su realizador Matías de Figueroa, donde el barroco se hace patente en todos sus muros. Aparte, tiene elementos cerámicos con elementos rocalla y frescos del siglo XX.

A pesar de su reducido espacio, son dos las cúpulas que tiene la capilla, decoradas con simbologías relativas a la Biblia, a Jesucristo y su Madre, la Virgen María.

La capilla está presidida por el Cristo de los Desamparados, datado del siglo XVI y en una de las hornacinas de acceso, podemos contemplar a la Titular de la única Hermandad que reside en esta Capilla: La Virgen del Prado, siendo bendecida la talla en esta misma capilla en 1949. Precisamente, el imaginero Sebastián Santos, autor de la Virgen, fue también el que restauró y acondicionó la hornacina, al igual que la que se encuentra frente a ella y que en sus orígenes reservaba a la Virgen de Fátima.

Sus pinturas, sus reliquias y exvotos, el recogimiento y la belleza general de la Capilla, la hacen uno de los puntos más interesantes y, a su vez, desconocidos de nuestro "Arte Sacro" y que, gracias a la labor de los hermanos de la Virgen del Prado, podemos contemplar todas las tardes de los viernes, sobre las 17,30 horas hasta el cierre del templo.

Fotos: Francisco Santiago

Bibliografía: http://virgendelprado.blogspot.com/







Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.