Arte Sacro
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Mi vieja corneta. Mariano Ruesga Osuna


Sin duda alguna, los cofrades estamos viviendo una de las cuaresmas más atípicas, raras, incluso tristes, en nuestras vidas. Esta reclusión domiciliaria casi obligatoria por el maldito virus, está haciendo que muchos tiremos de nuestros recuerdos y echemos la vista atrás a través de videos en DVD ó VHS  en las fotos de nuestra infancia y juventud cuando vivíamos la cuaresma y nuestra Semana Santa de otra manera.

Ayer, cogí esa vieja corneta que tengo en el modular de la mesa de mi ordenador, y se me vinieron a la memoria una infinidad de gratos recuerdos, no pude evitar acordarme de mi padre, que en gloria este, me acorde de mis niños de la Agrupación de la Redención, de aquellos ensayos de vísperas cuando ya desfilábamos por las calles del polígono Navisa, me acorde de los que ya no están entre nosotros, y de los que aun siguen perteneciendo a la agrupación después de muchos años, me acorde de mi periplo de algunos años en la banda de música de la Esperanza de Triana, aquella que montaba mi añorado Enrique García (Director de la Cruz Roja) con músicos llegados desde Valencia o Murcia y algunos componentes de la banda de música de la Cruz Roja, que buenos ratos, cuantos buenos amigos de los cuales gracias a Dios sigo conservando esa amistad.

Llevaba días con la mirada clavada en esa vieja corneta, cada vez que me sentaba en el ordenador no podía evitar el fijarme en ella, al final casi 25 años después, cogí mi corneta, una lata de algodón mágico y un trapo de algodón y me puse a limpiarla, como hacía en antaño cuando teníamos un concierto, una salida o una actuación importante. Mi mujer Carmen y mis hijos me decían, “Papa lo que hace el aburrimiento de estar en casa sin salir” yo, le conteste que más que el aburrimiento, eran los recuerdos de lo vivido en mis casi 30 años como músico cofrade.

Quizás para muchos, sea muy difícil en estos momentos ponerse en la piel de cualquier músico sevillano, pensar lo que ellos piensan, sentir lo que ellos sienten, son momentos muy duros después de todo un año de trabajo en los ensayos, si ya es difícil que un día no salgas en esa cofradía por culpa de las inclemencias meteorológicas, imagínense toda una Semana Santa y sus vísperas.

Desde aquí, sirvan estas líneas como homenaje a todos esos músicos de nuestras formaciones musicales, agrupaciones musicales, bandas de músicas, cornetas y tambores, música de capilla, (permítanme que lo haga especialmente a mis niños de la Redención) y mostrarle todo mi apoyo y cariño, pensad que la próxima Semana Santa ya está más cerca, que este año desgraciadamente, solo podréis vivir de los recuerdos de años anteriores, y es que así lo ha querido nuestro Señor y su bendita Madre, a esos que soléis acompañar dejando vuestras almas en cada nota musical.

Abrazos Músicos.

Fotos: Mariano Ruesga Osuna

Mi vieja corneta. Mariano Ruesga Osuna










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