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Opinión. Con amigos así no se necesitan enemigos. Francisco José Fernández de la Cigoña.


Los claretianos, antaño congregación fidelísima, hoy va, como tantas otras, a la deriva. En la nación que les vio nacer gracias a San Antonio María Claret tuvieron un peso considerable. Hoy ya no son nadie. O peor, son antiIglesia.

Doy por seguro que en alguna comunidad todavía quedará algún excelente religioso pero la imagen que están dando como conjunto es penosa. Al igual que otras órdenes y congregaciones que hoy agonizan a la vista de todos.

Llegue a conocer a las últimas figuras eclesiales de entre los hijos de Claret. Los padres García Garcés, Joaquín María Alonso, Peinador, Zurdo, Martín Sarmiento, Apodaca, Tura... figuraban, hace no tantos años, entre los religiosos con más prestigio de España. Su revista Ilustración del Clero era lectura obligada y segura del clero español. Hasta que llegó la secularización y la debacle.

Aquella revista acreditadísima y leidísima desapareció tras la desdichada fase de Misión Abierta, hoy misión cerrada. Lo que fueron aquellas publicaciones de diferentes órdenes religiosas, con miles y miles de lectores, hoy desaparecidas o agonizantes y ya sin el menor eco social ni religioso. Aunque alguna subsista, prácticamente sin lectores, Ilustración del Clero, Razón y Fe, El Mensajero del Corazón de Jesús, La Ciudad de Dios, La Ciencia Tomista, Reinado Social..., no han muerto, las han matado. Es una historia verdaderamente triste y suicida.

A aquellos ilustres hijos del Corazón de María les sucedieron Caniqueral, Forcano, Cabestrero, Domiciano Fernández, Casaldáliga, del Molino, Movilla, Villar, Velasco... que figuran en las vanguardias del progresismo. Y hasta en eso con absoluta mediocridad si exceptuamos al obispo catalán que ha conseguido un cierto nombre. Aunque a mí me parezca penoso.

Cuando aun estamos esperando que ocurrirá con el libro de Pagola, cuya reedición española misteriosamente no termina de aparecer y habiendo sido los claretianos los responsables de la edición catalana, me han llegado dos noticias, todavía calientes, de la tierra donde se fundó la congregación. De un libro y de un simposio.

El libro, que me imagino será de poca venta, lo saca a la luz la Editorial Claret y se titula Els acords concordataris ente Espanya y la Santa Seu. A la editorial claretiana no le gustan esos acuerdos "contradictorios con el modelo aconfesional que preconiza la Constitución" y que son "un impedimento para la construcción de una sociedad laica en la que la pluralidad religiosa y de creencias como máxima expresión de la dignidad humana, articule la convivencia en el espacio público". Lo entrecomillado está tomado de la propaganda del libro que hacen los claretianos. No de una recensión de El País.

El autor, Santiago J. Castellà i Surribas, "forma parte del Patronato de la Fundación Ferrer y Guardia - si de aquel de la Semana Trágica que incendió no sé cuantas iglesia en Barcelona-, del consejo de redacción de la revista Espai de Llibertat y es miembro de la Liga para la Laicidad". Ignoro si será masón pero el cante lo da en cantidad.

Me parece una vergüenza que los claretianos publiquen ese libro. Aunque, después de eso, a nadie extrañará esta otra noticia que tomo del Forum Libertas: Los claretianos organizan un simposio que avala las tesis de los socialistas sobre laicismo. Dos socialistas y un teólogo con problemas con el Vaticano son los encargados de ofrecer las tres ponencias.

¿Estamos ante una nueva versión del Caballo de Troya en la Iglesia? Yo no diría que no. Y de lo que no me cabe duda es de que estamos ante una vergüenza. Por parte de los claretianos y de quienes los consienten. ¿Una vez más Nostach?

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